‘La amarga derrota de la República’ en Elda, la última casa en España de Juan Negrín

UN DOCUMENTAL QUE RECUERDA LAS POSICIONES YUSTE Y DAKAR, ASÍ COMO LA DESPEDIDA DESDE MONÓVAR

ELDA. Como un café muy descafeinado. Así se ‘sirvieron’ los últimos días de la Segunda República en España; amargos y muy rápidamente. Un episodio de este ‘oasis’ antifascista, con ‘carpetazo’ en la Batalla del Ebro y el final de la Guerra Civil, que recoge precisamente el documental La amarga derrota de la República, dirigido por la periodista Rosa Brines y con Félix Vidal a cargo de la producción ejecutiva, apoyado por el Ayuntamiento de Elda. Un homenaje a las míticas posiciones ‘Yuste’ y ‘Dakar’, que albergaron las últimas briznas de la esencia republicana, así como la despedida, la madrugada del 5 de marzo de 1939, de personalidades como Juan NegrínDolores Ibarruri, ‘La Pasionaria’ y Rafael Alberti desde el aeródromo de El Hondón, en Monóvar. “Hay una gran vinculación en la cinta con Elda y Petrer y toda esta zona; de hecho, también pensamos como título Del Ebro al Vinalopó, por ir del principio del fin de la guerra hasta donde se fraguó el mismo final”, confiesa el productor ejecutivo del documental, que se proyectará el próximo martes 1 de septiembre, a las 21.30 horas, en el Auditorio Ciudad de León, en el marco del próximo Festival de Cine y Televisión Reino de León, LECYT, con pistoletazo de salida el 28 de agosto.

“La guerra se precipitó con el golpe de Estado de Casado, que quería pactar a toda costa con Franco contra Negrín“, recuerda Vidal. Su producción recoge la historia de Patricio de Azcárate, hijo de Pablo de Azcárate, embajador de la Segunda República en Londres. “Nos pareció interesante recuperar su memoria para que no se olvidara; fue una persona bastante discreta, muy singular, y, aunque no ocupó un cargo público, vivió de cerca acontecimientos importantes de la historia reciente, como fue la Batalla del Ebro“, relata Vidal. “Patricio, que vivía en Londres, le dijo un día a su padre que se aburría y que quería venir de voluntario del Ejército de la República, donde estaban algunos de sus familiares; llegó un poco antes de comenzar la Batalla”, recuerda. “No había vivido nunca en España, ya que su padre ocupaba un cargo importante en la Sociedad de Naciones. Tampoco había hecho servicio militar, así que le destinaron como secretario personal e intérprete del coronel Sánchez Rodríguez, jefe del Estado Mayor del Ejército del Ebro”. Patricio hablaba, además del español, inglés, francés y alemán. “Conoció a todos los líderes, como Juan Modesto“. Además de que su padre fue colaborador “estrecho”, y asesor de asuntos internacionales, del mismo presidente de la Segunda República, Juan Negrín, determinante en esta historia.

Y más coincidencias. “En Elda también estuvo Manolo, hermano mayor de Patricio; era un dirigente de las Juventudes Socialistas Unificadas, del PC, por tanto, y trabajó con el gobierno hasta el último momento”. El documental de La amarga derrota de la República muestra estos últimos instantes de los líderes republicanos en la posición ‘Dakar’, los míticos chalets eldenses de “al lado de la gasolinera”, junto con el gobierno, que se cobijó en la posición ‘Yuste’ -‘El Poblet’-, en Petrer, y donde tuvieron lugar algunos de los acontecimientos clave, como la aceptación de Franco por parte de Francia e Inglaterra. “El gobierno se trasladó a Elda, donde apenas estuvo unos días, desde el 20 de febrero hasta el 5 de marzo, por una cuestión estratégica; el final de la guerra estaba prácticamente decidido, pero se buscaba una retirada lo más arreglada posible”, recuerda el productor ejecutivo. “Del gobierno, militares y sindicatos más comprometidos. La República aún controlaba los puertos del Mediterráneo, Alicante, Cartagena, Gandia, València, y se quería, a través de la Armada, evacuar al mayor número posible de personas. Elda, en la carretera Madrid-València, era un sitio bien ubicado, y discreto”. Una fórmula que acabaría viéndose truncada por el ‘goteo’ continuo de malas decisiones, derivado de la fracción interna de los propios movimientos antifranquistas.

Estreno del documental y recorrido

El proyecto surge de la Asociación de Amigos de la Fundación Juan Negrín, que preside el propio Vidal, siendo asimismo su fundador, mientras que la directora del documental es su secretaria. Cuenta con las intervenciones de Carmen Negrín, Presidenta de Honor de la Fundación Juan Negrín, y de los historiadores Ángel Viñas, José Ramón Valero Escandell y Jorge Ramos. En el proyecto han colaborado también el Federación Valenciana de Municipios y Provincias, la FVMP, la Fundación Juan Negrín de Las Palmas, la Delegación de Memoria Histórica de la Diputación de València, la Generalitat Valenciana, la Universidad de València y la Asociación Stanbrook, sin olvidar al ya citado Consistorio eldense.

“Fue el salón de actos del colegio Padre Manjón, en Elda -curiosamente, sede de la Subsecretaría del Ejército durante la estancia del Gobierno republicano en la ciudad-, el que acogió el estreno peninsular. El primero, por una cuestión sentimental, fue en Las Palmas, el 3 de febrero, coincidiendo con el aniversario del cumpleaños de Negrín“, detalla Vidal. “Aunque fueran solo unos días los que estuvo en Elda, Petrer, es algo testimonial, la última escena de gobierno, y tiene valor sentimental para la gente, que está muy implicada directamente”, asegura.Una última instantánea, último retrato, del sello antifranquista que prevé viajar, después de presentarse en la sección no oficial del próximo Festival de Cine y Televisión Reino de León, por otros certámenes de España y también de Francia. “Queremos colgarlo en abierto, en la red, también”, avanza el productor ejecutivo del documental. Lo cierto es que no hay vuelta atrás: La amarga derrota de la República es una manera de hacer memoria histórica de una grata ‘victoria’ que acabó siendo efímera, pero que de igual forma perdura en el tiempo.

 

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